El plan estándar: dos días, y el último corriendo con la maleta como en comercial de desodorante.
La versión premium: un día más — tiempo sin andar viendo el reloj. Otra cenita con vista al puerto, otro atardecer hasta el final, un ratico para no hacer nada. Pura vida, ¿no?
Te voy a llevar a un lugar tan lindo como esos ojitos lindos tuyos. ¿Vos qué decís, habibi?
Andalucía queda más cerca de San Ramón que de Rotterdam — así que técnicamente sé lo que hago, y va para el lado correcto.
Nos encantan los perezosos, así que vamos a ser igual que ellos — tan maravillados con lo que vemos que se nos va a quedar la boca abierta, y el paso se nos va a poner en cero.
Hay estudios que dicen que comer tapas frente al Mediterráneo sube la felicidad un 12% — y yo voy a comer con vos tantas tapas que vas a quedar en shock.
Vamos a bailar salsa hasta que las piernas aguanten, y después de unas cervezas capaz hasta nos animamos con el flamenco.
Te voy a sacar mejores fotos que las que te sacarían en una agencia de modelaje.
Vamos a nadar al atardecer, ver monos, disfrutar un montón de verde, y caminar por senderos increíbles.
Vas a ser mi passenger princess con mi playlist de ambiente.
Las direcciones de los restaurantes a los que te voy a llevar ya me las sé de memoria, creo.
Si extrañás tu naturaleza, hasta te llevo al jardín botánico.
Esta es la ciudad de Picasso — así que si hablamos de obras maestras, vos sos la única pieza que falta ahí.
Esto es lo que nos espera, habibi